Cuando todo encaja

Y cuando creo que no puedo seguir soportándolo, aguanto un poco más y entonces sé que puedo soportar cualquier cosa.

No sé si os suena esta frase, pertenece a Karen (Meryl Streep) en la película Memorias de África, una mujer que, aún arruinada y enganchada a un amor imposible, descubre la felicidad y la libertad en Kenia, que en la época en la que está ambientada la historia todavía era colonia británica. Seguro que a algunos todo esto os parece demasiado empalagoso y romántico, pero a mí esa frase se me quedó grabada desde que la escuché y me ha ayudado a sentirme fuerte en momentos difíciles.

Os cuento esto porque hace poco Oswal y yo visitamos Machu Picchu, y cuando vi la inmensidad de la ciudad inca construida en la cima de una montaña a 2.500 metros, me pregunté si ellos sintieron en algún momento que no podían más y aún así siguieron adelante. O si es que ahora nos hemos vuelto más débiles y nos frustramos ante el mínimo inconveniente. Hemos perdido la paciencia.

Mi madre siempre se enfada cuando estamos debatiendo algo y rápidamente hay alguien que lo busca en Google con su Smartphone. Dice que ya no utilizamos la cabeza, que ya no discutimos por el nombre de aquel actor o el año de aquella película, sólo lo tecleamos, encontramos el resultado y pasamos al siguiente tema. Es cierto que las discusiones en las comidas familiares han perdido algo de gracia. Todo esto me lleva a pensar si las máquinas nos han hecho avanzar o nos han convertido en unos inútiles. Y cuando vi la inmensidad de Machu Picchu construida a mediados del siglo XV sin la ayuda de nuestra tan preciada tecnología, hallé la respuesta.

Pero vamos a empezar por el principio del viaje…

Después de un aterrizaje de emergencia y más de 7 horas tirados en el aeropuerto, la llegada a Cuzco me pareció un sueño. Como está entre las montañas, la maniobra del avión para entrar en la pista de aterrizaje es tan brusca como precioso el paisaje que puedes ver desde la ventanilla, mientras vas dejando atrás las colinas hasta tocar tierra.

Una vez en el aeropuerto, buscamos el bus al centro. No sé si os había contado que es característico de los autobuses urbanos de Perú que vaya una persona en la puerta anunciando las ruta y las siguientes paradas a grito pelado. ¡Muy curioso! Así que en Cuzco nos encontramos con más de lo mismo, pero además allí la gente al llegar a cada parada avisaba gritando también: ¡Baja atrás! o ¡baja delante! Es algo que a Oswal y a mí nos llamó mucho la atención. Nos imaginábamos Londres con un sistema parecido, a los ingleses en el bus gritando: ¡Straight to Oxford street, straight to Oxford street! ¡Imaginad el caos!

Cuzco es una ciudad con mucho encanto, con sus calles de piedra, bares con el suelo de madera y un montón de hostales para mochileros construidos en edificios enormes con patios interiores. El nuestro, por ejemplo, Inka Wild Hostel, tenía dos patios, uno de ellos con un ping pong, ordenadores y otros juegos, y el siguiente al aire libre, con bancos y una barbacoa. Está cuidadosamente montado y muy muy limpio. Lo recomiendo 100%.

cuando todo encaja recetas de un viajero (8)

cuando todo encaja recetas de un viajero (12)

Nada más llegar fuimos a buscar un lugar donde tomarnos una sopita caliente, ya que el cambio de temperatura con Lima era muy notable y después de casi un año viviendo en verano, el frío se nos metió rápidamente en el cuerpo. Encontramos una mujer en la calle que vendía cuencos enormes por solo 2 soles, así que decidimos probarla y no podía estar más rica y ser más consistente, además el ají hizo que nos calentásemos al instante.

cuando todo encaja recetas de un viajero (10)

Cuando regresamos al hostal nos sorprendimos con el ambientazo que había en el bar. Era sábado, la música estaba a tope y la gente estaba animadísima, así que nos pedimos unas cervezas y nos unimos a la fiesta.

Al día siguiente fuimos al mercado central, donde venden souvenirs, ropa hecha de alpaca y todo tipo de alimentos, en especial una gran variedad de quesos, cada cual más rico. De hecho, Oswal y yo desayunábamos un bocadillo de queso todos los días, bueno, “redesayunábamos” mejor dicho, porque en el hotel nos daban café y pan con mantequilla y mermelada. Pero compartimos pasión por la primera comida del día. Con el estómago lleno, hicimos un Free Walking Tour desde la montaña hasta la Plaza de Armas, donde pudimos ver parte del camino inca, piedras que ellos consideraban sagradas y un mirador desde el que se podía ver toda la ciudad o, lo que ellos llaman, “el ombligo del mundo”. Aprovechamos la tarde para organizar el viaje a Machu Picchu y comprar lo necesario, ya que nos habían advertido de que allí es todo carísimo.

cuando todo encaja recetas de un viajero (7)

Amanecimos a las 7am y emprendimos rumbo hacia la famosa ciudad inca. Hay dos opciones de ir, directamente en tren o en bus hasta la central hidroeléctrica y de allí caminar hasta Machu Picchu pueblo, más conocido como Aguascalientes. Aparte de que la opción del tren es mucho más cara, nos atraía mucho más la idea de hacer parte del camino inka, así que decidimos ir en bus. Lo que no nos esperábamos era el trayecto, 6 horas a través de montañas, por carreteras estrechísimas y sin asfaltar y acantilados de vértigo. ¡Desde luego es una ruta no apta para cardíacos! Yo reconozco que en algún momento pasé un poco de miedo, sobre todo cuando venía otro autobús de frente y tenían que hacer peripecias para pasar.

Una vez en la central hidroeléctrica, caminamos dos horas en plano por la vía del tren. Nos quedamos alucinados con la vegetación selvática que hay allí y con la potencia que tenía la corriente del río. Además por el camino nos encontramos plantas muy curiosas, muchas mariposas e incluso setas azules. Realmente merece la pena optar por el camino inca. Ya en Aguascalientes, cenamos y descansamos para madrugar al día siguiente.

cuando todo encaja recetas de un viajero (1)

cuando todo encaja recetas de un viajero (6)

cuando todo encaja recetas de un viajero (4)

cuando todo encaja recetas de un viajero (9)

cuando todo encaja recetas de un viajero

cuando todo encaja recetas de un viajero (2)

Para subir a Machu Picchu también hay dos opciones, en bus o caminando. Nosotros optamos por la segunda, así que nos levantamos a las 4am y caminamos hacia la puerta de la montaña, donde ya había gente esperando. A las 5am abrieron a puerta y comenzamos la subida, una hora subiendo escalones, si lo haces sin parar. Aunque es cansado, nosotros lo hicimos bastante bien, pero reconozco que yo tenía que detenerme cada poco a coger aire y a mitad del camino le pedí a Oswal que me llevase la mochila. La subida es alucinante porque empiezas de noche, todo el mundo lleva su linterna, y vas viendo como amanece entre la niebla que vas dejando atrás conforme avanzas escalones. Subes y cada vez ves el río más lejos, lo que impresiona mucho, pero nada comparado al momento en el que llegas a la cima y pasas la puerta que lleva a la ciudad inca. La has visto tantas veces en fotografía que no te puedes creer que sea real, de hecho yo tuve que detenerme un buen rato para asimilar lo que tenía delante de mis ojos.

cuando todo encaja recetas de un viajero (5)

Es mucho más grande de lo que parece en las fotos y está estratégicamente construida teniendo en cuenta el caudal del río y trabajando la construcción de dentro hacia fuera, primero trabajaron la tierra y el sistema de regado y luego empezaron a colocar las piedras. La guía nos explicó el método que tenían los incas para pulir las piedras con tantísima precisión, ya que encajan unas con otras perfectamente, sin necesidad de utilizar otro material para pegarlas. Aunque muchos dicen que fueron ayudados por extraterrestres, esta teoría enfada bastante a la población de la zona, ya que consideran que eso son falacias para desprestigiar el duro trabajo que hicieron sus antecesores. Nos explicaban que han encontrado herramientas y diferentes tipos de piedras y que cada una de ellas tenía una función diferente para lograr ese acabado impoluto.

cuando todo encaja recetas de un viajero (13)

cuando todo encaja recetas de un viajero (11)

Aunque pasamos toda la mañana allí, nos fuimos sin lograr asimilarlo. Estamos tan acostumbrados a las nuevas tecnologías y a tener una máquina que resuelva cada uno de nuestros problemas, que pensar que se haya podido construir algo así sin ayuda de todo esto, se escapa de nuestra conciencia.

cuando todo encaja recetas de un viajero (3)

El camino de vuelta a la central hidroeléctrica me sirvió para reflexionar sobre lo que había visto… Me di cuenta de que los incas no pensaron en la altura de la montaña, en lo duro que sería subir una a una todas esas piedras o en el tiempo que tardarían en pulirlas. Si hoy en día nos plantean que tenemos que hacer algo con ese esfuerzo, seguramente todos desistiríamos. Deberíamos aprender de ellos.

Todos tenemos ciudades por construir, en forma de metas o de sueños. Y normalmente están en montañas altas, a las que nos da mucho vértigo subir porque sabemos que por el camino vamos a tener muchas cargas. Pero es que así son las metas, ¿no? Si fuese fácil conseguirlas, dejarían de tener sentido. Creo que tenemos que ser más persistentes, retarnos día a día a nosotros mismos para no caer en la rutina, olvidarnos de los que nos dicen que no podemos, que es difícil, que es arriesgado, y subir escalón a escalón sin mirar nunca hacia atrás. Y cuando sientas que no puedes más, párate un momento a respirar y verás que, como Karen, puedes soportar cualquier cosa. Porque nadie construye una ciudad en la cima de una montaña sin sudor y lágrimas. Aprendamos de los incas, démonos tiempo para pulir nuestras piedras hasta que todo encaje.

Un beso,

Carmen

Un comentario Agrega el tuyo

  1. Buenas tardes, a los viajeros incansables¡¡
    no pensaba escribir nada, ni siquiera hacer mención a nada… uno viaja y viaja… aprende y desaprende a la velicidad de un latido del corazón… ya sean los Incas… a los aztecas… a los egipcios… a los romanos… a tantos y tantos… que a fuerza de trabajo , lleno tal vez de cierta exclavitud, porque está claro, que para llegar a construir semajantes monumentos.. ciudades… piramides… excavaciones de oro…etc… muchos han tenido que dejar su piel… y hasta su vida en ello.

    Las cosas de la vida, encajan en ese preciso momento que se vive… vas engranando ” despertares”, para seguir tú camino, pero muchas veces, me prugunto, si hace falta tanto viaje, tanto conocer , para llegar a la esencia de uno mismo… está claro que no hace falta coleccionar paises… mundos diferentes… porque de lo contrario , todos esos pueblos, culturas que uno va conociendo , y que no dieron la vuelta al mundo, ni siquiera sabian de otros idiomas… harían semejantes obras arquitectonicas con toda una logica y sabiduría… me pregunto si tal vez, eran, mucho más inteligentes y capaces , que nosotros en este mundo tan tecnologico y lleno de cosas innecesarias.

    Mi padre, en su ultima etapa de la vida, tuvo esa suerte de viajar a paises lejanos… fué a Cusco, como dice él, subió y sufrió los pormenores del mal de altura… sin embargo, cuando está aquí…nos dice , que le queda mucho … mucho que aprender… decepcionado con el mundo actual, con los gobiernos y las gentes , que acumulan ambiciones desmesuradamente, aprovechandose de los demás…

    Para despedirme, MEMORIAS DE AFRICA… es de mis peluculas preferidas… su música… la porcelana de limoges… el juego a inventar historias… el amor en su estadío puro. Los niños cantando y aprendiendo inglés… el vestuario… la casa … la fortaleza y su lucha por ser una MUJER entera… la interpretación maravillosa de Meryl y Robert… merecen ese respeto al mundo del arte.

    Cuando todo encaja, vuleves a empezar… para encajar otras piezas del puzzle de la vida.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s