Hulk sólo hay uno

Llámame, te quiero escuchar

Ya lo ves, no siempre me va bien

Siempre que me preguntan qué superpoder elegiría digo que el teletransporte. Supongo que el hecho de vivir lejos de tanta gente que quieres te hace sentir esa necesidad.

Mucha gente, sin embargo, pide tener superinteligencia o superfuerza. Y hasta ahora la verdad es que siempre me habían parecido un poco chorrada ambos… Tampoco creo que Bruce Banner sea mucho más feliz desde que es Hulk.

Pero hace unos días haciéndole esa pregunta a un grupo de amigos (es un dato que me parece imprescindible conocer antes de dar un paso más en la amistad) uno de ellos me dijo: “Yo pediría superfuerza“. Le miré como pensando… clásico. Y me contestó: “No, no esa fuerza, sino fuerza interior, ya sabes, psicológica”.

Interesante, ¿no?

Todos queremos ser superfuertes en algún momento, queremos ser la mejor versión de nosotros mismos, queremos poder con todo y que no nos afecte nada. Queremos ser valientes, no necesitar ayuda…

Pero hay momentos en los que no somos capaces. No somos de hierro, no somos Hulk.

Hay etapas en la que estás más cerca de ser un zombie que un humano y, mucho menos, que un héroe. Las noches son más largas, el despertador tu mayor enemigo y la comida a domicilio tu salvación. Has descubierto ya varias manchas de humedad en el techo de tu habitación y te has visto ya Breaking Bad, Narcos, Stranger Things y Juego de Tronos por segunda vez.

Pero no estás sólo, amigo. Netflix triunfa por algo.

¿Y sabéis qué? Estaré eternamente agradecida a esos momentos. Porque a veces hace falta caer y tocar suelo para coger impulso. Hace falta meter la pata hasta el fondo. Estar en la mierda y reconocerlo. Y pedir ayuda. 

Porque sí, amigo zombie, es cierto que Hulk sólo hay uno, pero también es verdad eso de que la unión hace la fuerza

Una mañana llamarán a tu puerta y aparecerán esos tocapelotas a los que un mal día bautizaste como “amigos” y a modo de Siniestro Total “bailarán sobre tu tumba” hasta que no te quede más remedio que salir de casa. Y entonces llegarán las conversaciones telefónicas de horas y las rondas y rondas de cervezas repitiendo los mismos consejos una y otra vez, para luego hacer lo de siempre… Lo que nos da la gana.

Así que equivócate, manda ese whatsapp a las 5 de la mañana y no te arrepientas al día siguiente. Ríete de los que piensan que por bailar reggaeton no distingues la buena música. Atrévete a acelerar y sabrás cuando frenar. Ríndete todas las veces que quieras. A veces hay que ser más valiente para dar algo por perdido que para seguir luchando. Sonríe todos los días. Ama tu cuerpo sea como sea, es lo único que va a estar contigo toda la vida. Admite tu miedo y no lo pierdas de vista hasta que acabes con él, es el secreto de los guerreros.

Llora. Grita. Discute. Siente. Sufre. Dí que todos los hombres son iguales y que todas las mujeres estamos locas. Y vuélvete a enamorar. Ignora a los que dicen que segundas partes nunca fueron buenas. Comete el mismo error tantas veces como necesites para aprender. Y cuando te aburras, busca uno nuevo. Define lo que quieres sin prisa. Comparte tu tiempo con quien lo merezca. Nunca ruegues compañía a quien no te la da sin pedírselo. Respira. Tómate una copa de Albariño frente al mar. Disfruta de la incertidumbre. Emborráchate, pasa la resaca jurando que no vas a volver a beber y acaba el día con una caña. Haz cosas sin pensar, a los animales no les veo muy preocupados por la crisis. Viaja. Vuela. Dale vida a tus sueños.

Pinta el techo de tu habitación. Y mírate Juego de Tronos una tercera vez.

Toda esa mierda es lo que da la vida. Todo lo demás… Rutina.

¿Quién será el próximo en caer? Yo pago la primera ronda.

Dedicado a mis Outsiders, porque con ellas siempre me he sentido Hulk.

Carmen.

 

 

Un comentario Agrega el tuyo

  1. Sole dice:

    Cierto … cuando se llega a esa conclusión, a esa que puede gustar o no , es que ya has subido a la cumbre de tú interior, has probado ” venenos”, has vuelto a comenzar…has reído…llorado y lamentado, y aún así, te ha dado tiempo a levantarte para ser diferente en la aptitud…sin miedo al que dirán…madurar o crecer , evolucionar o caminar hacia delante…simplemente seguir tú luz…la tuya, que es única.
    Llegado a esa conclusión, que es la de el poder del AHORA, si, AHORA, por que mañana será tarde. ..seguro mi querida Carmen, volverás a escribir al paso de los años y ya no será lo mismo…estarás en otra etapa . Mientras tanto es un honor leer tus posts. Bessss

    Me gusta

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